El Cristo de la Salud de Zaraza

El 11 de octubre de 2021, el Ministerio de Cultura de Venezuela proclamó la procesión del Cristo de la Salud de Zaraza como patrimonio cultural del país.

La procesión del Cristo de la Salud es la costumbre religiosa más representativa de Zaraza. Desde 1857, cada primero de enero, los zaraceños caminan detrás de la imagen del Cristo de la Salud como una manifestación de fe y devoción, que se convirtió con los años en una demostración cultural

Las actividades comienzan en la madrugada del primer día del año. Las campanadas de la iglesia San Gabriel Arcángel suenan a las 5 de la mañana y, a esa hora, se comienza a reunir los feligreses más arraigados a la tradición. Poco después rezan un rosario y, con la bendición del párroco, comienza la procesión.

La imagen, rodeada de flores, es cargada en hombros por varias personas. Otras sostienen cuatro pedazos de tela que forman parte del altar. El recorrido de seis horas comienza en la calle Comercio y abarca casi la totalidad del pueblo, hasta terminar nuevamente en la Iglesia, donde se celebra la primera misa del año.

Documental: La procesión del 2012

En 2012, Zaraza celebró 155 años de la procesión del Cristo de la Salud. Ese año documentamos la tradición en todo su recorrido y entrevistamos a feligreses que han dedicado parte de su vida a mantener viva la costumbre.

La historia de la procesión

Por el año 1854, Venezuela sufría los estragos de la epidemia del Cólera Morbus. Según varios cronistas locales, esta epidemia llegó a la población de Zaraza entre 1855 y 1856. La mortalidad fue de tal extremo que no hubo tiempo para velorios ni entierros. Se improvisó un cementerio donde, al amanecer, se abrían grandes fosas comunes, las llenaban de cadáveres durante el día y por las noches las cubrían con tierra.

Las crónicas populares, entre ellas las de Gustavo Chacín, relatan que una niña llamada Carmen Díaz, poco antes de morir por esta enfermedad, contó a sus padres haber visto en sus sueños a personas flacas y débiles que el primer día del año cargaban en hombros una imagen de Cristo.

Según el relato de la niña, en esa procesión iban los enfermos del ‘vómito negro‘, a quienes mencionó por su nombre, sin ni siquiera conocerlos. Un muchacho comía un fruto amarillo, que ella intentó quitarle para calmar su sufrimiento, pero no pudo. Contaba la niña, según la crónica de Chacín, que el resto de las personas en procesión sí pudieron consumir el fruto y caminaban contentas porque con ello se salvarían de la enfermedad.

Poco tiempo después un hombre, que pasaba por la calle Libertad, caería de bruces sintiendo los síntomas de la enfermedad y, recordando el sueño de la niña, tomó jugo de limón, rogándole a Dios que le concediera salud. Con asombro se produce su mejoría y al sentirse sano prometió cumplir el sueño de la niña. Así, el primero de enero del año 1857, a las tres de la mañana fue sacado en procesión, por vez primera, la imagen del Cristo de la Salud.

La crónica de Gustavo Chacín (1956)

En 1957, el cronista zaraceño Francisco Gustavo Chacín publicó su obra Razones de Provincia, una de las publicaciones con mayor valor histórico y cultural de la bibliografía zaraceña. Dentro de este material se encuentra una crónica sobre la procesión del Cristo de la Salud del año 1956. Hace 156 años, la técnica de Chacín dibujó el recorrido de la procesión que todos los primero de enero de cada año llena las calles del pueblo.

La imagen del Cristo de la Salud

La imagen que actualmente sale en procesión fue traída a Zaraza por el Padre Pedro José Miserol, desde el antiguo templo de San Pablo, en Caracas. Durante años se creyó que esta imagen fue elaborada en el siglo XVIII, pero en el año 2009 la misma fue restaurada en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas por la señora Zolia Rosa Ramírez, quien detectó que es una escultura que data del siglo XVII y que constituye una joya de gran valor artesanal.